viernes, 7 de agosto de 2015

El perfil psicológico de una persona infiel

En una infidelidad mentimos de manera consciente considerando que nuestro comportamiento no es el correcto.


La infidelidad es un concepto que sigue siendo el mismo desde hace años. Hay personas que diferencian entre infidelidad y deslealtad. Otras creen que no hay infidelidad. 

Los infieles tienen ciertas características. Pero antes hay que aclarar qué es ser infiel y por qué las personas sienten la necesidad de serlo.

Muchas personas tienen muy claro qué es ser infiel. En definitiva, la infidelidad supone romper la confianza entre la pareja. En una infidelidad mentimos de manera consciente considerando que nuestro comportamiento no es el correcto.

Algunas personas diferencian entre infidelidad y deslealtad. La diferencia parece no estar muy clara, pero es sencilla de entender. La infidelidad implica estar con otras personas diferentes a tu pareja. Esto, si se conversó entre la pareja, se puede producir de forma consentida. No hay mentiras, ambas personas lo saben y lo respetan.

Pero, ¿qué pasa con la deslealtad? La deslealtad implica infidelidad sin que tu pareja conozca este hecho. La mayoría de los infieles aparentan relaciones monógamas mientras su cuerpo les pide estar con otras personas. A pesar de esto, en vez de ser claros con su pareja o manifestar sus deseos, esconden la evidencia.

Las personas pueden perdonar una infidelidad dependiendo de qué consideran “ser infiel”:

– Mantener relaciones sexuales con otra persona.

– Intercambiar unos besos y tocamientos.

– Coquetear con otra persona.

– Intercambiar mensajes subidos de tono.

El perfil del infiel

Ya sea por tener deseos por otras personas, la monotonía, falta de chispa en la propia relación, búsqueda nuevas sensaciones u otros motivos las personas deciden ser infieles sin expresar esta necesidad a su pareja. Existe un perfil que se cumple en todos estos casos. ¿Quieres conocerlo?

1. Celos frecuentes: resulta una contradicción, pero es así. Los infieles sienten que han cometido un error y que su actuación no ha sido la correcta. Esto les debe de producir una especie de miedo a que su pareja haga lo mismo, o tan solo manifiesta el malestar que le provoca dándole la vuelta a la tortilla.

El problema es cuando esos celos se vuelven enfermizos. Algo que solo existe en la imaginación del infiel por el cargo de conciencia que lo atormenta.

2. Emociones inestables: las emociones empiezan a ser inestables, muy extremistas. El infiel se vuelve agresivo con facilidad, controlador, echa en cara a su pareja cosas que no existen. Esto solo manifiesta el conflicto mental que el infiel tiene en su cabeza y que expresa emocionalmente de esa manera.

3. Necesidad de dependencia: el infiel de repente depende de que su pareja le diga lo mucho que lo necesita, lo mucho que lo ama. Esto cursa con grandes dificultades para la autonomía, lo que provoca la extrañeza de su pareja que puede empezar a agobiarse y a desconfiar.

4. Ideas contradictorias sobre el amor: la infidelidad empieza a hacer que te plantees qué es el amor. Comienzas a tener ideas para poder resucitar la pasión sexual con tu pareja, quizás probar cosas nuevas. Algo innovador que no se te había ocurrido antes.

Probablemente, el infiel empiece a cambiar la forma de ver las relaciones y empiece a plantearse relaciones abiertas o de otro tipo. 

5. Búsqueda de pareja: si la relación de pareja se rompe por una infidelidad, el infiel buscará fervientemente otra pareja. Existen personas que por tendencia necesitan tener una pareja para poder serle infiel.

Estas personas no buscan relaciones liberales. Las consecuencias son todas las anteriores, los celos, descubrir la infidelidad y que la relación de pareja no será una relación sana.

6. Necesidades emocionales: muchos infieles utilizan el sexo para satisfacer necesidades emocionales que no ven cubiertas. Por eso se refugian en una situación que creen podrán solventar esta necesidad, cuando realmente no es así. Tan solo aumenta la frustración y el malestar.

Fuente: Lamenteesmaravillosa.com

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